SINDICALISMO PARA BIEN O MAL. QUE SIRVA COMO UNA MORALEJA.
UN ACTO QUE NO DEBIÓ SER
A raíz del reencuentro del trabajador portuario como consecuencia del pago parcial de la legítima deuda contraída por el Estado a favor de estos hacendosos, y por la humillante condición impuesta para hacer efectivos sus derechos, que nos sirva pues de reflexión para el desempeño y conducta que ha de mantener para con sus agremiados los dirigentes sindicales en la circunstancia que les imponga el destino en el ejercicio de sus funciones sindicales. Es válida la reflexión en este momento, ya cobraron en buena parte sus deudas y no hay posibilidades de retaliaciones a futuro. Efectivamente, no haber cumplido con sus obligaciones fundamentales en el ejercicio de sus funciones en su debida oportunidad, trajo como consecuencia el tener que humillarse, llevar sol y agua y despersonalizarse en algunos casos, para satisfacer sus ineptitudes y conductas complacientes y hasta en cierto extremo corrompidas. Los actuales dirigentes, aquellos de entonces, que dicen hoy haber logrado un triunfo en conseguir este sub-pago de sus acreencias, tuvieron que pasar por donde tenían que pasar VERSES HUMILLADOS imitando a las focas, portando pesadas pancartas y sobrepasados por los trabajadores muchos de los cuales ya fallecidos, que claman justicia desde donde están: Por no haber cumplido con sus obligaciones en su oportunidad y por haber convenido porque obviamente que lo hicieron y no sabemos porque, las condiciones por las que fueron liquidados o tan mal liquidados en su oportunidad legal. Sin menoscabo de otra causal, haber elevado las pretensiones contractuales (Quizás las más anti-populares, mantener el último salario devengado en caso de salir de reposo, por lo que hasta algunos médicos se hicieron casi ricos y las grandes fracciones <trabajadores> a la orden) a un límite de inviabilidad tal, que dieron al traste con lo que podría haber sido una eficiente administración portuaria y… LA CERRARON. Las nuevas generaciones..PERDIERON.
Con el caso de mis ex compañeros de AVENSA, casi lo mismo, rogatorias y más rogatorias para que al final se activará una medida de gracia, por supuesto, ya que en la oportunidad legal de haber defendido los puestos de trabajos, de haber denunciado la conducta anti-obrera no solo del gobierno de turno sino de un empresario retrogrado: Henry “Lord “Boulton quien con su ejército de abogados bien remunerados, a los que dirigentes actuales hacían antesala a dicho “señor” para denunciar a sus propios compañeros, que defendían sus derechos al trabajo y en contra del desmejoramiento de sus condiciones, esa lucha no empezó en el 2000 comenzó el año 1994 cuando hacían renunciar a los trabajadores para incorporarlos engañados a “supuestas microempresas” de donde posteriormente eran “votados” sin contemplación ninguna ¿Cuántos no perdieron sus prestaciones bajo la conducta complaciente de aquellos dirigentes? ¿Se les reivindicaron sus derechos laborales? ¿Cobraron los de MASA? ¿SECATUR? ¿Cobraron los sindicalistas calificados en despido por defender la estabilidad laboral? Ellos sí. Allí estaban, agazapados como “angelitos” y vestiditos de púrpura, aplaudiendo un acto parcialmente reivindicativo, pero que penoso no debió ser. Son los “ejemplos” sindicales, a los cuales, no debemos ni someramente incurrir nunca jamás.
Pablo Gerson Hernández.
phernandez2501@hotmail.com
FRENTE AUTONOMO DE DEFENSA DEL EMPLEO EL SALARIO Y DE LOS SINDICATO (FADESS).
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