martes, 19 de julio de 2011

LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS INVISIBLES

|
Las trabajadoras invisibles
La OIT aprobó para las domésticas mínimos salariales, cobertura social, negociación colectiva
BERNARDO KLIKSBERG |  EL UNIVERSAL
miércoles 13 de julio de 2011  12:00 AM
En histórica sesión en Ginebra la OIT termina de aprobar la Primera Convención Internacional para reparar una de las injusticias éticas mayores del globo, la situación de las trabajadoras domésticas. Recibió 325 votos a favor, muchos más de los 2/3 necesarios (275). Establece mínimos salariales, horas máximas de trabajo, cobertura social, protección contra la violencia, negociación colectiva, y otros derechos básicos.

Las empleadas domésticas, son más de 100 millones en el mundo y más de 14 millones en América Latina. Son un pilar del funcionamiento de los hogares. Significan la principal ocupación femenina en las ciudades de la región.

Las condiciones en que trabajan son de las peores existentes. Las jornadas son ilimitadas, los salarios por debajo de los mínimos, no hay licencias de maternidad, ni vacaciones ni indemnizaciones por despido ni protección social ni seguros de salud. Si el trabajo es "cama adentro" implica que no podrán estudiar, y difícilmente formar familia. Están aisladas, son "invisibles" laboralmente, y carecen de organizaciones.

Entre otros ejemplos similares, en Panamá el 62% de las trabajadoras domésticas ganan entre 50 y 100 dólares al mes. Solo 3 países de la región han regulado su horario laboral. Supera las 65 horas en algunos, sin pago de horas extras.

La desvalorización de sus tareas, y de sus personas, prepara en algunos casos el escenario para el abuso. Un estudio de la ONU basado en encuestas a trabajadoras en Centroamérica y República Dominicana encontró que un 22% reportó haber sufrido violencia física, un 11,2% fue objeto de acoso sexual, un 6.3% de violaciones. Las tasas más altas se dieron en Guatemala y Honduras. Un 45% informó haber sufrido alguna situación de maltrato o discriminación, especialmente el maltrato verbal.

Representan del 4.3 al 20.6% según el país, de las mujeres que trabajan en América Latina. Entre otros casos, en México donde hay 1.800.000 empleadas domésticas, en las cuatro últimas legislaturas han intentado se aprueben una ley dándoles derechos mínimos sin conseguirlo.

La situación se puede cambiar si se quiere. Uruguay es considerado un país modelo internacional por la OIT. En el 2006 su Congreso aprobó por unanimidad una ley que iguala los derechos de las trabajadoras domésticas a los de los trabajadores en general, fija horarios de trabajo, horas extras, derecho a la organización gremial, y a negociar contratos colectivos. Contra los pronósticos de que eso eliminaría empleos, el total de empleadas domésticas formalizadas ha seguido aumentando. En Costa Rica se aprobó en el 2009 salario fijo y 48 horas semanales de trabajo, en la Argentina se crearon incentivos fiscales para que sus empleadores registren a las empleadas, y en Brasil está en marcha una campaña de concientización sobre la importancia de su trabajo.

La convención aprobada debe ser ahora ratificada por cada país. Se impone que sea cuanto antes para que no continúe "este abuso histórico gigantesco".

Asesor especial de la ONU/PNUD/BDP. Su obra, "Escándalos Éticos" ha sido declarada de interés cultural y económico en la Argentina.
kliksberg@aol.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario