domingo, 10 de julio de 2011

Vargas...¡¡te rindas!!....Situación laboral en nuestro Estado Vargas.

               INFORME SOBRE LA SITUACIÓN LABORAL EN EL ESTADO VARGAS                              
                                       VARGAS...¡¡NO TE RINDAS!!
Aún pasada poco más de una década, los varguenses seguimos luchando para reconstruir nuestro Estado y para retornar desde los lugares en donde frustradamente tuvieron que establecerse. Pero…
¿Qué pasa con el empleo?-  A este Estado  ¡se le somete!  por su débil capacidad para promoverse su desarrollo autónomo, porque en extremo, es dependiente y tal dependencia la usufructúan muy particularmente los gobiernos y sus administradores de turno y éste síndrome de dependencia crónica  nos mantiene dentro de una de las últimas entidades (geográfica a nivel nacional con posibilidades remotamente reales  de alcanzar su desarrollo - el clientelismo político que en otrora oportunidades se consideraba oprobioso recurso, resurge con fuerza - por lo que es pertinente destacar-: “Los vicios más enraizados en el sistema político –como el clientelismo- que tanto daño a causado al pueblo venezolano, están relacionados íntimamente con la falta de líneas claras en torno a lo que debe ser la función pública y a la creación de una política de recursos humanos cónsonas con los ideales de una gerencia moderna. (Diagnostico inscrito en la exposición de motivos. Constitución Bolivariana de Venezuela, sección tercera. Del Poder público)”.
Efectivamente, nos tienen “agarrados por la chiva” se nos hace difícil zafarnos del encierro y es tal el dramatismo que se le impone a la situación que uno no se cansa de ver personas mujeres y hombres con sus implementos de trabajo incluyendo “el uniforme de tarea” identificado plenamente con las consignas políticas - ¡ay! si no te lo colocas- vicioso y parcial intento de control social que permitirá - aunque desde ya; deberá ser una exigencia de los sindicatos a que, en futuro próximo-inscribir cláusulas que eliminen o compensen  este USO ABUSIVO de utilizar indiscriminadamente a los trabajadores y trabajadoras en sus campañas interesadas tanto públicas y privadas como muñequitos y muñequitas de trapos, amén del exigido cumplimiento puntual de sus obligaciones laborales.
Otros compatriotas, se encuentran prestando servicios sin los más elementales beneficios o amparo encuadrados dentro del régimen de la seguridad social, (Ley Orgánica del Trabajo y su derivado principal que no es otro sino el Derecho a suscribir sus Convenios Colectivos de Trabajo, Ley Orgánica del Prevención y Medio Ambiente del Trabajo, Ley Orgánica sobre el Derecho de la Mujeres a una Vida Libre de Violencia, Ley de Política Habitacional ); en fin, esto sucede con nosotros los varguenses- no hay otro camino, dejarse abusar- pero esto lo manejas muy bien los que abusan, le sacan doloroso partido y por eso llegan a la conclusión de que no les hace falta promover la actividad privada para flexibilizar la capacidad de empleo productivo, se requiere de la estatización; pues, porque sencillamente… podrían perder uno de los elementos más eficaces de control socio-político.
Antes de la tragedia – que aún sufrimos los varguenses- contábamos con variados canales para promover nuestra participación el pro del desarrollo nacional tanto en el sector público como en el privado; ahora bien, a estas alturas, seguimos esperando por las rehabilitaciones de los emblemáticos hoteles: Meliá Caribe, Macuto Sheraton, La Pensión de Guanches, Hotel Miramar, Hotel Macuto; La Ciudad Vacacional de Los Caracas, Los Balnearios Municipales Catia La Mar, Macuto y Naiguatá, Hospital Psiquiátrico de Anare. Si los espacios Puerto Azul, Playa Azul, Camurí Grande, Playa Grande no hubiesen contado con la solidaridad de sus socios, también estuviesen en ruinas, pero a cambio, se perdieron plazas fijas que ofrecían esta empresas y se suspendieron la aplicación de los Contratos Colectivos que para su momento se encontraban vigentes  a esto debemos agregarle, las consecuencias de la depresión en el sector turismo, causante también de numeroso  desempleos indirectos.
Sobre estos períodos, causados luego de la tragedia, no contamos con informes  estadísticos para el servicio público, que nos hagan denotar la situación real que afrontamos en este Estado y poder racionalmente (los inversionistas y proyectistas) tener visión de lo que acontece, con quien contarían y hacia donde se dirigirían.
Ante la inaccesibilidad a los números oficiales, estas organizaciones no gubernamentales realizan proyecciones basadas en los casos que manejan directamente y las noticias que recogen de los periódicos nacionales y regionales. Por lo tanto, se trata de un subregistro que también permite hacer aproximaciones cualitativas al problema.
Salvedad, con comentario aparte,  merece ésta  “política” de desinformación para cuantificar los efectos de estos fenómenos sociales: Empleos-desempleos; seguridad-inseguridad; migraciones e inmigraciones, salud, criminalística y otras estimaciones que podrían coadyuvar en la solución de algunos  asuntos pertinentes. Queja constante especialmente del gremio periodístico, la negación reiterada de parte del gobierno de informar sobre la realidad social en que nos debatimos.  Grave –a nuestro juicio- Porque configura una violación del Artículo 143 Constitución Bolivariana de Venezuela.
El Gobiernos Nacional anuncia sus resultados nacionales en materia de desempleo, pero no contamos con resultados regionales, las Inspectorias del Trabajo las cuales por su naturaleza, deberías impulsar estas estadísticas no las ofrece al público o en el peor de los casos no las promueve - no le pone ni la antepone  ningún interés -no contamos con ellas- trabajaremos entonces con las estadísticas nacionales  y estimaremos las regionales: El desempleo nacional se estima ubicar  para este año 2010  entre 8.3 y 8.5 %  según proyecciones del índice de desempleo (Inst. Nac. Estadísticas), luego, sectores laborales ubicados en la oposición lo señalan como en un 13% el índice de desempleo. Si tomamos el promedio nos ubicaríamos en un  10.7 % este sería el promedio nacional, si a estos cálculos,  le aventajamos la triste situación de nuestro Estado con relación al pechaje por la disminución de empresas operativas ya antes mencionadas a las cuales hay que incorporarle el reciente fenómeno de las agencias aduanales, podríamos estimar para el Estado Vargas en ningún caso disminución –porque podríamos causarle un infarto a Pitágoras-  luego, el índice  de desempleo se encontraría entre un 12% a 15%.
 Además, en materia de ocupación de la masa trabajadora, tendríamos que diferenciar: Empleo formal, empleo informal y empleo bajo la condición o forma de cooperativa.
El empleo formal  se le reconoce porque los trabajadores ubicados dentro de este esquema, recibe todos los beneficios que se derivan de una relación de trabajo formal: Seguridad Social (S.S.O., Beneficios legales y contractuales, amparo de estabilidad y otros agregados no menos importantes al que no se le ha conseguido forma de sustitución posible y de los que los trabajadores no se desprenderían. (Caso Polar, por mencionar uno).
El empleo informal ocurre y se le reconoce, porque parte de una iniciativa propia (generalmente por la necesidad) y se caracteriza por ausencia formal de regulación comercial y trascurre -en su mayoría- al margen de controles fiscales; carecen –sus trabajadores- de los beneficios advenidos del Marco de la Seguridad Social y de la Ley Orgánica del Trabajo y en muchos casos –y de imprevisto- bajo el acoso de las autoridades administrativas y policiales que solamente les genera pérdidas económicas y sustos, casi típico el de la buhonería. Siguiendo…
El empleo bajo la condición de cooperador (Cooperativas), que somete al trabajador al Derecho –iluso- de la estabilidad (condicionada absolutamente por el patrono porque él y solamente él impone las circunstancias en que han de prestarse los servicios  y su retribución desvirtuando de hecho y de Derecho el espíritu y propósito de la Ley Orgánica de Cooperativas), desasistido de todos sus derechos enmarcados dentro de la legislación laboral vigente y de las regulaciones establecidas en la Ley Orgánica de Prevención y Medio Ambiente del Trabajo sin descontar los abusos psíco-físicos que se cometen en contra de la dignidad de las mujeres trabajadores y niños (obsérvense manipulación y  traslados de los desechos sólidos en el Estado) en muchísimos casos, en franco aprovechamiento de sus debilidades económicas-familiares y jurídicas sin perder de vista el agravio que se comete en contra del medio ambiente cuando Ud. ve la vía “regada” con bolsas de basura desprendida del transporte impropio -unos camiones conocidos como los 750-.
Por lo que tendríamos que concluir que estamos subyugados –especialmente por el sector público -en materia de empleos pero por sobre todas las cosas productivos, restringidos en nuestra posibilidad de obtener una ocupación estable,  además agravado por un  Estado promoviendo el caos y la violencia dentro de las organizaciones laborales (sector construcción como el más puntual) sosteniendo y privilegiando el  incentivo al paralelismo sindical, producto primero y principalmente de la protección ventajista que reciben sus activistas políticos del Estado, que les brinda el mismo padrinazgo – tan criticado-  que en la IV República recibía la CTV; ello se ejemplifica en la deferencia de las Inspectorias del Trabajo ante las gestiones de los dirigentes de boina roja, en aceptarlos como interlocutores privilegiados para negociar contrataciones colectivas y…  las empresas  o la inversión privada,  bajo un permanente y penoso hostigamiento,  nadando sobre el mar de la inseguridad jurídica y nosotros el resto de los varguenses, sentaditos en la Plaza Vargas esperando por el mesías..

No hay comentarios:

Publicar un comentario